April… Or Michelle???

15 10 2009

– Ghetto style… come on Tony.

Al segundo siguiente de haber dicho estas palabras, esta chava puede dejarte totalmente babeando frente al televisor (o a la pantalla de la lap, si no, pregúntenle al Amigo Gay). Claro hablamos nada más y nada menos que de April Pearson, famosa por su rol de Michelle Richardson en la inglesa y alocada serie Skins.

April Pearson

Esta chava de 20 añitos, lleva actuando en obras de teatro desde los 3 años, pero no fue realmente sino hasta el 2007, en que saltó a la fama en el querido Reino Unido por la serie mencionada arriba. Su papel de Michelle, le exigió una enorme cantidad de sex appeal, coquetería, y sensualidad al ser la novia del solicitado Tony (interpretado por Nicholas Hoult), y vaya que lo logró.

April Pearson 2

Sin embargo, April también demostró su lado sensible en la serie, debido a los problemas que tiene su personaje en la historia, principalmente el de angustia, decepción, pérdida y soledad. Algo que no me deja de sorprender de ella son sus ojos, y además en la serie parece ser que Michelle está seduciendo todo el tiempo con cualquier aspecto de sí misma (tendrá que verla para comprobarlo).

Michelle Skins

La imagen anterior es el poster publicitario de Michelle para la segunda temporada. Las demás imágenes pertenecen a una serie de fotos para FHM. April no ha estado ociosa después de su imprevisto éxito. En mayo de 2009, se estrenó en Reino Unido una película en la que ella participa junto con Larissa Hope Wilson (que interpreta a Jal) y Alex Pettyfier, cuya trama es de horror/comedia, sobre un adolescente que regresó de los muertos y azota la escuela. Algo parecido a Jennifer’s Body pero con mejores actuaciones, mejor crítica, y en ese caso… mejor guión? Ni idea. El filme se titula Tormented.

April Pearson 5

April Pearson 4

No cabe duda que la chica tiene belleza y talento, y probablemente siga en el medio, aunque con un lento empiezo. Para no seguir interviniendo este banquete de imágenes, les indico que hay un video (donde sale la frase del inicio) más abajo donde podemos ver una muestra de la sensualidad de Michelle… o debería decir, de April??? No se pierdan Skins los miércoles y sábados a las 21:00 hrs. por MTV!!!

April Pearson 6

Aprl Pearson 3

Y aquí abajo, el look de April en el filme Tormented.

April Tormented

“Come on Tony, let’s dance…”

April Pearson In "Chris"

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Sexohumoradas

14 10 2009

Es hora de ponernos divertidos, y vulgares. Sólo son imágenes, sí… pero bien que arrancan una que otra carcajada. Asombra de repente como le gusta a la gente andar bromeando con respecto al tema del sexo, que actualmente, ya no es sino algo totalmente cotidiano, que hablas hasta con extraños, sin la verguenza de los siglos pasados. Así que… ¿por qué no reir con diversión sana en base a ello? Sexo sano, risa sana, ¿no?

Las apariencias engañan, ¿no?

Apariencias

 

Un huesito…

huesito

 

Morbosas…

morbosas

 

Mujeres = a Problemas…?

mujerproblemas 

Pegamento… ingenioso?

pegamento

No cabe duda que nos causan risa… no se pierdan!





¡No vamos al mundial! ¡No vamos al mundial! (No es otro tonto rant del Amigo Gay)

12 10 2009
Que bonito escenario caray!
Que bonito escenario caray!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Bueno, en realidad si vamos al mundial y eso me tiene de retebuen humor, aunque no vamos de la mejor manera posible.

Fui al estadio a presenciar lo que fue el último partido de la selección aquí en la capital, por lo menos en lo que va de este año y solo puedo decir que a pesar del bodrío que resultó ser el primer tiempo y parte del segundo el ambiente en el estadio, como siempre, fue de maravilla, y empezó a mejorar con el cabezazo de palomita del Guille.

La pregunta que ahora me invade mi mente es, ¿estamos preparados para ir al mundial?

No me agrada en lo mas mínimo este  pinche pedazo de hígado podrido, pero debemos admitir que dentro de su negativa opinión acerca del la selección en algo tiene razón, NO ESTAMOS PREPARADOS PARA IR A UN MUNDIAL.

Más allá de su mediocridad, la selección no tiene la culpa de la sobrevaloración de la que ha sido víctima este último par de días por parte de una prensa sensacionalista encargada de todo, menos de informar a la gente (y digo víctima, porque en realidad lo único que le traera esa sobrevaloración a la selección cuando se le ponga realmente a prueba con selecciones de la altura de las europeas, algunas sudamericanas o incluso, algunas africanas, será la decepción de una afición muy entregada, pero siempre con una vibra negativa y en ocasiones una actitud voluble).

Calíficamos. Eso no significa ponerse una peda monumental y festejar todos los días en el Ángel. Significa ser realistas y darnos cuenta de que no estamos preparados para ponernos al tu por tu con Messi, Cristiano Ronaldo (si es que Portugal va al mundial) o Kaká. No tenemos a un Xavi o a un Iniesta en medio campo como los españoles, mucho menos a un delantero con la contundencia de un Eto’o, un Drogba, un ‘niño’ Torres o un Luis Fabiano. Rafa Márquez no es, ni de chiste, un Carles Puyol o un Río Ferdinand, ni siquiera un Philip Lahm, aunque para la afición mexicana sea suficiente con que les caliente la banca a alguno de ellos y, en el mejor de los casos, compartan vestidor.

Va a sonar mal, pero la gente en México no sabe de futbol. Creen que con ir al estadio, hacer desmadre en todo momento y gritar como desquiciados cada que el Guille mete gol es suficiente. Ellos solo ven como se mueve el balón y no como se mueven los jugadores dentro de la cancha. Ellos así son felices. Pero para fines de un mayor entendimiento de como diablos funciona este deporte y tácticas que cada entrenador aplica en cada juego, la trayectoria del balón no sirve de mucho y solo da una engañosa visión de lo que el entrenador y compañía intentan hacer en la cancha. Lo que se tiene que observar es el movimiento de los jugadores. Por qué Juárez se mueve por toda la banda de la izquierda como un extremo y Guardado se jala hacia el centro. A la afición mexicana no le interesa eso en lo absoluto para dar una opinión.

Hay jugadores importantes que no han sido tomados por Aguirre y que me parece le podrían aportar algo mas a la selección. Un Aarón Galindo y un ‘Maza’ Rodriguez que, ahora que este último ha tenido mas actividad con el PSV podría ser relevo perfecto para un ‘gringo’ Castro y un Oscar Rojas, que a mi parecer no tienen nivel de selección; un Fernando Arce que se desenvuelve mejor por la banda que un sobrevalorado  Pablo Barrera; un Pavel Pardo que podría acompañar mucho mejor a un Gerardo Torrado y aportar mas seguridad y mas experiencia en zona de recuperación; un Zinha con la movilidad, la técnica y el ingenio necesario para ser relevó de un Cuauhtemoc que, apesar del gran momento que pasa, no está para un partido completo y menos si se trata de un mundial de futbol a donde asisten los mejores. Entiendo la postura de Aguirre de no llamarlos. Los resultados le dan la razón. Cuando los jugadores antes mencionados vieron minutos de juego en tiempos de Ericksson, los resultados eran siempre negativos y ahora que no han sido llamados por Aguirre, la racha de partidos si perder de la selección sigue en pie. Pero me parece que si se quiere aspirar a algo más, se le tendrá que echar un buen ojo a estos y a otros que podrían aportar mas que algunos que parecen estar en la selección mas por capricho que por méritos propios (y no me refiero a Pablo Barrera, Nery Catillo y el Guille Franco eh. Para nada).

Tenemos grandes promesas como Giovanni dos Santos, Efraín Juárez, Carlos Vela y Héctor Moreno. Tenemos otros que son una realidad como Johnny Magallón, Andrés Guardado y Carlos Salcido, otros que simplemente son un cerebro en el campo como Cuauhtemoc Blanco, pero no es suficiente si se tiene en cuenta el nivel de la zona en la que nos estamos midiendo y la edad y nivel de algunos jugadores que forman parte de nuestra selección, que por muy buenos que sean, aún no están preparados para lo que viene.

Hay tiempo para preparar una selección digna de hacer un papel decente en el próximo mundial. Esperemos que los intereses de terceros no afecten como es costumbre.

P.D.: Que bonito go el que nos regaló el Salvador. Me gusto muchísimo. Y namas para salir un poco del rant que me acabo de echar, afuera del estadio, jugué como 10 minutos del FIFA 10 y si mejoró aún mas que su antecesor. Creo que lo apartaré. Recomendado por el siempre cuestionable Amigo Gay. Aquí la fotico que la prueba.





I’m in love with Emmanuelle Mimieux (updeiteado)

12 10 2009

Olviden todo lo que sabían acerca de Nazis y en especial sobre la polémica y misteriosa muerte de uno de los dictadores mas grandes de la historia. Adolf Hitler murió…

Caray! Justo lo que necesitaba para recuperar esa chispa (si es que alguna vez la tuve) que siento haber perdido hace ya un buen rato. No se si de verdad haber visto Inglorious Basterds haya sido suficiente, pero cuando menos ahorita estoy complacido con el resultado.

Nota: para que se den una idea de cuan complacido estoy, entré el viernes a la primera función como era debido, acompañado de una caja de pañuelos desechables y un frasquito de VapoRub (lo siento tengo fantasías muy cabronas. Soy un tipo complicado) y ambos se acabaron en menos de dos horas.

Estoy consciente de que me senté en una sala de cine a ver la que sin duda es una de las películas mas esperadas, y por ende, una de las mas hypeadas del año, sino es que la más, lo cual eleva sus probabilidades de fracaso y disminuye las de éxito.

Dicho esto, para mí, la película triunfa rotundamente, pero para que esto suceda, primero lo primero. Hay que saber a que te estas metiendo. En realidad la película resulta ser una especie de fan-fic histórico (cuando la vean entenderán a que me refiero) bajo la dirección de un güey muy obsesivo como lo es Tarantino. Como consecuencia, no esperen la recreación exacta de los hechos o un copy/paste de lo que pasó hace ya casí 65 años. Tal vez un filme con base en un hecho histórico verídico y factoides completamete verosímiles, pero con algunos datos no precisamente correctos. Sí. Pero NO-UNA RECREACIÓN-EXACTA-DE LA REALIDAD. Entonces no empiecen a joder con estupideces, porque no faltarán pendejos que digan ‘Tss, ora, pero asi ni fue de a deveras. Así no paso en la realidad. Pinche película fea.’ EN-TIEN-DAN.

Con el disclaimer hecho, ahora si, a lo que me truje. Auí les va mi reseña.

Como era de esperarse, gran parte de las emociones generadas a lo largo de la película son llevadas de manera soberbia por un soundtrack magnífico y un guión espléndido. El soundtrack es como mezclar Pulp Fiction, Kill Bill, Full Metal Jacket y algo de Ennio Morricone y la cantidad de humor negro que encontrarán es directamente proporcional a la cantidad de sangre que hay en la película. En ese aspecto la película es muy complaciente tanto para los fans como para el gringo promedio que quiere ir a ver sangre y cagarse de risa de chistes con doble sentido que no capta por completo. Bajo esa perspectiva complace, mas a los segundos que a los primeros.

El casting es maravilloso, y contrario a lo que muchos pensarían, Brad Pitt es justo la parte mas débil de toda la película en ese aspecto, muy a mi pesar. Se enamorarán de este bombón francés, lleno de coraje, venganza y ovarios del tamaño de la  Nostromo, de nombre Melanie Laurent (ahora si me caso mano). Hans Landa es un verdadero hijo de puta. Uno de esos villanos sin escrúpulos como ya no los hacen; capaz de traicionar a una nación entera y matar incluso a su Santidad, o peor aún, al mismísimo Maikel (eso si es ser cruel y despiadado), y volarse el huevo derecho de un escopetazo si es nececesario, con tal de conseguir lo que quieren. El speech que este tipejo le echa al granjero francés al principio de la película, muy a la Jules Winnfield a Tim Roth en Pulp Fiction, Mr. Pink en Reservoir Dogs, Bill  Beatrix en Kill Bill Vol. II o a la Vicenzo Coccotti al Dennis Hopper en True Romance. Sí todos esos diálogos y speechs que guaradan un lugar en el salón de la fama del cine, son escritos por Tarantino.

Los bastardos tienen una gran personalidad. Tienen huevos, pero probablemente Brad Pitt no fue la mejor opción para el papel de Lt. Aldo Raine. El güey tiene personalidad, pero lamentablemente no inspira una autoridad realmente imponente. El güey es mas el dueño del circo que el líder de una pequeña organización secreta de militares que hacen justicia de la manera más barbárica posible. Aún con ello, este pequeño desacierto, que pareció mas un acierto de marketing que un error de casting, se disuleve muy bien entre todos los elementos de la película que no recae en ningún otro error, por lo menos no grave o visible.

La conclusión es que, esta fantasía bélica se ha convertido, en mi humilde opinión, en la mejor película de lo que del año sobre cualquier otra que puedan mencionar, venciendo al siempre contraproducente hype. Probablemente estoy siendo demasiado inocente y poco a poco, conforme pase el tiempo, me iré decepcionando de ella, pero hasta el momento, lo unico que me dejó un poco triste es que, en realidad la película se enfoca mas en el desmadrito que se genera al entrelazarse ambas venganzas, mas que realmente en la crueldad y las imágenes de violencia explícita de los Bastardos matando nazis al por mayor. De hecho, después del speech de Hans Landa y toda la planeación de la venganza tanto de Emmanuelle como de los Bastardos, hay un momento en que la película se cae y afortunadamente para todos, se levanta sin problemas. Aún así el resto de la película compensa la ausencia de imagenes de violencia extrema. Y si me preguntan, Inglorious Basterds, no es la mejor película de Tarantino. La pondría en el tercer lugar después Pulp Fiction y Reservoir Dogs.

Do you Americans speak any other language besides English? Ame este quote de Bridget von Hammersmark interpretado por este otro bombón de nombre Diane Kruger. Espero le entiendan.

Por cierto, que pedo con los pendejitos que se encargan de cortar los boletitos de cine para que puedas entrar a ala sala en Pabellón Cuauhtémoc, mi acompañante y yo entrámos como si nada y nadie nos peló. Nadie llegó a cortar nuestros boletos. Pude haber entrado sin compar boleto y nadie se hubiera dado cuenta. Soy demasiado honesto. Si no me creen vean esto.

Como amo a Emmanuelle Mimieux





13.- Amor En Tus Ojos

9 10 2009

Después de los “medio alocados” capítulos anteriores (respectivamente hablando, del 9-11), llega el ya #13. Un poco más calmadito, no tan provocador pero igual de interesante para quienes han seguido el pequeño fan-fic. No se pierdan, y pues el tiempo de cambio le anda llegando a nuestro querido Le Blogué, en cuanto a formato, ahí vayan checando los nuevos cambios…

Weasley

Se acercó cauteloso, tierno en su andar. Sabía que debía tener calma y mostrarse sereno ante ella, si es que quería recuperarla. Cómo explicarle ese erizamiento en la piel con solo sentirla, con solo observar esos cabellos Moviéndose al compás del viento y siguiendo el sonido de las hojas. Pero como decirlo, si ya era tema antiguo, si el destino ya estaba trazado y sentenciado para ambos y ella no querría saber de segundas oportunidades, ¿por qué intentarlo, por que llorarle y sostenerse de sus rodillas pidiendo perdón, suplicarle piedad para un corazón herido… para un corazón herido, para una mente desquiciada?

                Hermione por su parte se sintió algo nerviosa. Observó esa mirada verde apacible, que le dedicaban el recuerdo de una historia de amor, de una querida historia de amor.

                Y quizá eso le obligaba a sentirse incómoda. Recordar esos infinitos abrazos, esos interminables susurros en que se prometía amor, en que se prometía sinceridad y consuelo del bueno… recordaba con solo mirar ese brillo infantil, ese carisma excepcional que solo Harry sabía transmitir, una enseñanza completa, una primera vez de entrega.

                Con solo detener, detener un instante la mirada en esas manos blancas, en esas manos que ella estaba segura que seguían igual de tersas, igual de cálidas y finas… en esas manos de minucioso recorrer, de detallado andar, que cumplieron su labor con dulzura y estremecimientos por doquier.

                Era amor… o quizá no, tal vez era solo un instinto que se siente por el amor pasado, nadie lo sabía; solo se percibía un ambiente de paz mezclada con impaciencia, de locura mezclada con razón… de amor mezclado con recelo. Sólo en esos ojos estaba la respuesta.

                -¿El profesor Snape? -preguntó volviendo en sí Hermione, pensando recién en ese momento para que la querría.

                -Sí… el profesor Snape… -contestó rápidamente Harry mientras se secaba la transpiración de la frente.

                -Bien, voy en seguida… -dijo secándose las lágrimas anteriores y limpiándose la falda del pasto impregnado- …me pregunto qué querrá…

                -Si te dice algo, -dijo Harry, dándole la espalda- te está esperando con Malfoy…

                Hermione no se atrevió a mencionar palabra alguna, ningún sonido diferente a su respiración abrumada salió de sus labios.

                Harry comenzó a avanzar a pasos apresurados delante de Hermione. Se había metido las manos en los bolsillos y la cabeza la había agachado para esconder su melancolía… esa melancolía, esa tristeza que sentía al saber que con sólo nombrar a Draco Malfoy, un efecto pendenciero en la chica de ojos miel se producía de inmediato.

                Hermione seguía los pasos de Harry en silencio, mientras su cabeza no dejaba de tratar de adivinar que querría decirle.

                Finalmente entraron al castillo, ambos con el corazón apretado y la garganta árida. Se dirigieron a la mazmorra del abominable profesor de Pociones, con un dolor que traslucían sus ojos, que traslucían lo esmeralda y lo miel de un amor olvidado. Hermione se disponía a golpear la puerta, cuando Harry le detuvo la mano poniendo la de él encima; apretando con fuerza.

                -Hermione… -dijo en una voz trémula.

                -¿Sí? -preguntó Hermione nerviosa.

                -Te amo -confesó Harry mordiéndose los labios con ternura.

                Hermione se soltó de la mano de Harry y golpeó la puerta con resolución. Una voz agresiva se escuchó desde adentro.

                -Entre señorita Granger, el señor Malfoy y yo la estamos esperando…

                La chica entró de prisa, sin decirle nada más a Harry… a Harry, que después de observarla perderse a través de la puerta, se agarró los cabellos negros desordenados y los tironeó… y lo siguió haciendo, hasta entrar a su sala común y encontrarse con Ginny.

                Ginny lo miró con una sombra en sus ojos… con preocupación. Era sin duda pavor, terror.

                -Quiero hablar contigo Harry… es grave… -dijo la chica poniéndose de pie y soltando los pergaminos que sostenían antes sus manos.

                Harry asintió levemente con la cabeza.

                -Estoy embarazada Harry… vamos a ser padres.

                Harry se sentó en el suelo… rogando que no fuera cierto lo que acababa de escuchar.

 

-*-

 

                -Pensé que se demoraría más en llegar señorita Granger… -comentó el profesor en tono acusador- como envié a buscarla con el señor Potter.

                -¿Qué quiere profesor? -preguntó con voz algo violenta.

                Hermione miró de inmediato a Draco. Éste estaba sentado frente al profesor, con una mano que sostenía una pluma y con la otra hacía varios movimientos, que indicaban claramente un estado de nerviosismo. Su mirada gris estaba concentrada en la pluma y sólo cuando Hermione habló, soltó su distracción y se preparó para ver la reacción en Hermione que el profesor tenía que decir… y que él ya la conocía en todo su esplendor.

                -Es muy simple señorita, -comenzó a decir Snape mirándola con severidad y en un tono perfectamente petulante y despectivo-. Tendrá que cumplir un castigo… un castigo muy parecido a la vez anterior.

                -¿Con Malfoy? -interrumpió la chica mirándolo con sorpresa en sus ojos.

                -Obviamente señorita… -contestó poniéndose de pie y acercándose levemente hacia la puerta.

                Draco no hablaba, si su respiración no irrumpiera en el silencio incómodo de la habitación, se creería perfectamente que ya se hubiera marchado.

                -Pueden retirarse… -dijo el profesor abriendo la puerta- luego les diré en qué consiste específicamente, tiene que ser un buen castigo, pues la barbaridad que vi cometiendo… en fin, para que repetir algo de tan mal gusto.

                Draco esbozó una sonrisa coqueta en cuanto escuchó “barbaridad”, y dirigió levemente la mirada a la pluma para dejarla en su puesto original. Hermione fue la primera en salir huyendo de la mirada lujuriosa que le dirigían ciertos ojos grises… que lograban nuevamente su objetivo de ponerla nerviosa y de comenzar a delirar.

                -No podrás escapar de mi Hermione… por mucho que huyas, yo estoy trazado en tu destino como un virus.

                -N o Draco, -dijo volteando en forma desafiante- no es así… yo me encargaré de encontrar una solución… -objetó con seguridad.

                -¿Piensas buscar en la biblioteca? -preguntó Draco en tono burlesco.

                -Supongo, no es mala idea… -contestó Hermione digiriendo sus pasos a las escaleras.

                -Vamos ahora… de inmediato… yo te acompaño.

                -Como quieras, así haremos lo que sea para que todo este maldito hechizo se acabe de una vez por todas.

                Hermione tomo la batuta del camino hacia la biblioteca, segura de que debería existir alguna posibilidad de solución, de que tal vez no había leído por completo ese libro aquella noche… aquella noche, aquella noche, aquella noche.

                -Aquella noche… -dijo finalmente la chica sin darse cuenta que sus pensamientos habían salido de sus labios.

                -¿Aquella noche qué? ¿Cuál de todas?

                -Cierra la boca -contestó la chica.

                -Pues no pienso hacerlo.

                -Si no quieres callarte lo haré yo… ¡¡¡TE ODIO, SIEMPRE ME HACES CAER EN LO MISMO!!!

                Las carcajadas de Draco fueron interrumpidas por el gesto de Hermione de abrir la puerta. Había entrado en la biblioteca, y se sorprendió al ver cenizas regadas por la mesa de la bibliotecaria.

                -¿Qué pasó aquí? -preguntó Hermione con los ojos totalmente dilatados.

                -Se quemó un libro de la Sección Prohibida… -le contestó algo furiosa la señora Prince.

                Hermione volteó para mirar a Draco, quién reía sin preocuparse de disimularlo; con los ojos pidió una explicación.

                -Si… y fue nuestra culpa -afirmó Draco con seguridad.

                -Imposible, imposible, imposible, imposible… -repetía mientras caía al suelo paulatinamente con su espalda afirmada a la muralla.

                -Es mejor que hagas tus espectáculos de llanto en otra parte… –opinó Draco algo divertido.

                Hermione se levantó del suelo en forma que rayaba en lo violento. Se arregló el cabello y salió ante la mirada sorprendida y curiosa de la bibliotecaria. Draco salió detrás de ella en pasos agigantados, para poder alcanzarla. Todo estaba perdido, pensaba Hermione. La única opción de librarse del hechizo de Draco, podría estar en ese libro, en ese libro que extrañamente había desaparecido.

                Sus pasos la dirigieron por pasillos misteriosos, donde ella no tenía plena conciencia del lugar exacto ni de como regresar. Además ahí estaban esos pasos ligeros que le seguían, esa respiración que ya sentía que le estremecían todo su ser, toda su alma… y ella escapaba, escapaba de ese sentir, que ella no quería reconocer como amor; pero que sin embargo lo era… muy en el fondo lo era.

                Draco le seguía, sin tener intenciones de detenerse o desistir de su propósito… del propósito de escuchar una confesión, una resignación por parte de Hermione… quería sentirse triunfador, triunfador de que ella, de que aquella chica testaruda le dijera “TE AMO”, un “Te amo” sincero.

                Finalmente Hermione, se detuvo ante una puerta… que abrió lentamente para tratar de ocultarse de Draco. Pero éste fue más hábil y se interpuso a ese gesto cobarde.

                -¿Por qué me trajiste aquí? -preguntó el chico de ojos sagazmente grises mientras se aseguraba de cerrar bien la puerta a sus espaldas.

                Hermione no entendiendo la pregunta, levantó la vista, donde se pudo ver con claridad unos ojos color miel, hinchados y rojos por el llanto.

                -¿Aquí dónde?

                -Aquí… en la sala de trofeos… -dijo Draco mirando a su alrededor- donde antes… donde antes te dije que le dijeras todo a Potter y que demostraras que eres una Griffindor… ¿lo recuerdas?

                Hermione buscó una esquina, donde con su propio cuerpo se cubrió de un frío que le vino de repente.

                -Sí, lo recuerdo… como no hacerlo.

                Malfoy se acercó sacándose la capa negra y cubriendo a Hermione con ella. Era una situación realmente incómoda.

 

FLASH BACK DE “GINNY Y HARRY”

 

                -No puede ser cierto… ¡¡¡¡¡dime que no es cierto!!!! -gritó poniéndose de pie y mirando a Ginny con severidad en sus ojos verdes, no propios de ellos.

                -¡¡¡Qué más quisiera yo!!! ¿Tú crees que esto es lo que quiero para mí? -preguntó de la misma forma- le escribiré a mi madre, ella nos dirá que hacer.

                -¿¿¡¡¡A tu madre!!!?? ¿Acaso estás loca?

                -¿Y qué quieres que haga?, de todos modos se enterara… es mejor que le diga desde antes.

                -Pero, pero… pero, ¿y tus estudios?-dijo Harry tratando de calmarse.

                -No lo sé… supongo que trataremos de hablar con Dumbledore.

                -Ginny… ¿qué esperas de todo esto?, ¿qué me case contigo y vivamos juntos toda la vida?

                -Pues deberías -dijo una voz seca y furiosa.

                Ginny lo miró con perplejidad en sus ojos claros. Su cara estaba totalmente encendida y unas lágrimas comenzaron a asomarse por un rostro antes pecoso y ahora con un poco de acné.

                -RON… RON, LO SIENTO… -dijo Harry aturdido.

 

“FIN DE FLASH BACK”

 

                Incomoda por que los recuerdos se venían a la mente sin querer hacerlo, venían sólo porque querían hacerlo… o porque una extraña voz les decía que vinieran a perturbar aún más a dos jóvenes amantes.

                -No entiendo todo esto que está pasando… -dijo Hermione con voz grave- no entiendo al profesor Snape y su castigo, porque no nos dijo qué diablos quiere que hagamos ahora… no te entiendo a ti; y lo peor de todo, es que ya no me entiendo ni a mi misma…

                -Eso es normal -contestó Draco en forma diáfana- todo esto empezó por algo inexplicable.

                -¡Pero es que yo no concibo que tú seas mi verdadero amor! Es imposible, simplemente imposible.

                -Suena lógico.

                Se mantuvieron en silencio durante algunos minutos. Y quizá eso le permitió a Draco a recorrer la sala en un buscar minucioso. Buscaba algo que ni siquiera él sabía lo que era, simplemente un palpitar en el pecho le decía que buscara.

                Finalmente encontró algo… era una tapa y una contratapa de un libro, con solo las hojas primeras y finales.

                -Hermione… ¡¡¡Granger!!! -gritó desesperado al ver a la chica que no se movía- mira lo que encontré.

                -¿Qué encontraste? ¿A Bin Laden?

                -¿A quién? Bueno, sea lo que sea, encontré el libro…

                -¡¡¡De qué libro me estás hablando!!! -gritó algo enojada Hermione y poniéndose de pie con algo de dificultad.

                -El de “hechizos amorosos”… -le respondió Draco extendiendo el brazo para enseñarle mejor el libro.

                -Pero… pero… pero, es imposible, ¿cómo llegó aquí?

                Hermione tomó el libro entre sus manos temblorosas, con lo que pudo constatar de que no estaba completo pero, le faltan hojas.

                -Ya entiendo -susurró Draco débilmente.

                -¿Entiendes qué?

                -Piensa Hermione, piensa…

                -¿SABES? Es mejor que te vayas, y que me dejes pensar en paz… -se excusó la chica indicándole la puerta.

                -¿Por qué? ¿Te pongo nervioso? -dijo volteando y mirándole con locura. -¡¡¡¡Nooooo!!!!

                -¡¡Entonces mírame!! Deja de evadir mi mirada… ¿qué no te das cuenta que solo así puedo decirte… lo que siento, ¿qué no te has dado cuenta?

                Hermione se quedó en silencio… en ese silencio pendenciero y devastador. si, ella se había dado cuenta hace mucho… desde esas veinticuatro horas en el bosque, pero nunca se había atrevido a decir lo que veía en esos ojos grises arrolladores, libidinosos y desenfrenados; por miedo a una burla o a un rechazo.

                -¿Y qué se supone que me están diciendo ahora?-preguntó La chica algo amenazadora.

                -¿Qué no lo adivinas?

                Sí, sí lo adivinaba… y mientras tanto, las manos de Draco comenzaron a pasar sigilosamente por detrás del cuello suave de la chica.

                -¿PERO SERÍA LO QUE ELLA PENSABA?, ¿SERÍA AMOR?





In Quentin We Trust (updeiteado)

30 09 2009

Me caga que la gente no agarre el pedo.

Un profesor de mi antigua preparatoria, uno de esos profesores cultísimos y con una inteligencia hipnotizante, que ahora le da clase a mi hermano, se atrevió a decir que Quentin Tarantino era una basura comercial que solo buscaba hacerse de muchos millones vendiendole filmes con datos históricos erróneos e incoherentes y llenos de una zarta de estupideces inverosímiles, a masas dispuestas a pagar por cualquier pendejada como la mexicana. WTF!!!!!! Justo a poco mas una semana de que Inglorious Basterds se estrene en México.

Detesto a ese tipo de pendejos que, como dijo el Cabrío en este post, hablan con ese asqueroso tono de soberbia como diciendo, ‘ustedes no saben absolutamente nada de cine. Pinches ignorantes.’ o ‘ Ustedes no han visto Tarkovski pendejos’. ME-CA-GAN. 

Probablemente sea cierto. No sabemos nada de cine, pero ese pedazo de basura andante tampoco sabe. No sabe con que presupuestos hizo Resevoir Dogs o Pulp Fiction, cuanto recaudó en taquillas con esas películas y como marcaría con sus guiones la pauta que seguirían otros cineastas mas tarde. Tampoco tiene idea de la cantidad de las referencias que hace a la filosofía oriental y al cine de Brice Lee en Kill Bill. Y que evidentemente no sabe a quienes hace homenaje con su serie Grindhouse. Y se atreve a decir semejante mamada. Y que quede claro que no me emputa el que hable mal de Tarantino -cada quien tiene su opinión, muy respetable por cierto- y, a decir verdad, me importa poco lo que alguien como él pueda opinar. Lo que me caga, y la razón principal por la cual escribo este post, es la soberbia y falta de fundamentos con la que esta clase de profesores se expresa, no importa cuan cultos e inteligentes sean, ni siquiera si son unos verdaderos genios en las ramas en las que se desempeñan. No dejan de ser cuadrados y desinformantes.

Quentin Tarantino no es para nada cine de arte. No es Kieslowski, no es Eisentein, no es David Lynch, mucho menos Welles. No es cine para intelectuales. Tarantino es Tarantino. Es Hiperviolento y gangsteril, con referencias geek-pop y una gran influencia del cine oriental y de los westerns de Sergio Leone, pero no por eso su cine es peor o menos serio que el de los anteriores. A decir verdad, es mucho mejor y mas influyente que un par de los mencionados anteriormente y quien no sepa diferenciar estilos y en su lugar prefiera echar pestes sin fundamentos por el simple hecho de vivir encerrado en una burbujita, es alguien que no merece mi respeto. Suena estúpido, pero hay que tratar de apreciar un poco de todo y no limitarse a un solo estilo. Y si se hablarán pestes de alguien, por lo menos justifiquen sus críticas y no hablen nadamas por hablar.

Yo seguiré regalandole mi dinero a alguien que realmente se lo ha ganado.





12.- Sorpresas Pendencieras

28 09 2009

He aquí el doceavo capítulo de nuestro querido fan.fic, de Harry Potter, señoras y señores. Lamento profundamente la tardanza que me llevó componerlo ortográficamente, pero al fin llega para que lo sigan disfrutando, pues los otros dos capítulos se pusieron bastante buenos. Este está un poco más tranquilo… o así lo considero yo. El que viene si está de nuevo sobre el carril, hahaha. No se pierdan!!!

Pink Ginny

-Buenas, queridos alumnos… ¿se divierten? -preguntó Snape cruzando los brazos.

                Hermione soltó a Draco con un fuerte golpe. Sus ojos se desorbitaron y comenzó a sudar exageradamente; estaba asustada por lo que podría hacer el profesor en su contra… si avisaba al director… ¡¡o a sus padres!! Se enteraría todo el colegio y no estaba dispuesta a cargar con una mala fama.

                Lo que pensaba Draco no era diferente. Ya veía la reacción de su padre cuando se enterara de que se había relacionado con una Gryffindor, ¡¡¡con una sangre sucia!!! Debía convencer al profesor de que guardara silencio… debía hacerlo, sino, su imagen de “rey Slytherin” quedaría por los suelos.

                -Profesor Snape… esto tiene una explicación… -dijo Draco levantándose del suelo y dirigiéndole una mirada de recelo a Hermione.

                -¿Una explicación? Pues me gustaría escucharla… si no es convincente, me temo que tendré que hacérselo saber al director y a sus respectivas familias… me daría mucha pena hacerlo… lo digo por usted señor Malfoy, claro…

                -Sí profesor Snape… esto tiene una explicación… -se atrevió a decir Hermione en voz suave. Se bajó la falda.

                -Yo le explicaré profesor… -comenzó a decir Draco -lo que pasa es que… es que Hermione, perdón, Granger, me ha estado seduciendo… y bueno, yo soy un hombre… y no puedo mantenerme indiferente cuando alguna chica se te ofrece de la forma en que lo hizo Granger…

                Hermione abrió la boca. Estaba enojadísima. Draco la estaba haciendo quedar como una “ofrecida”. ¿Pero que más podían inventar? Maldita sea, no se le ocurría que otra cosa podía hacer para salvarse… pues posiblemente si Hermione hubiera dicho lo mismo de Draco el profesor no le habría creído y no estaría sonriendo como lo estaba haciendo ahora. Se puso a las espaldas de Draco y le pellizcó el brazo murmurando: -Me las vas a pagar Draco, juro que me las vas a pagar -Hermione agachó la cabeza.

                -Bien… eso me convence… ¡¡¡no pudo decir algo mejor para creerle!!! ¿Quién no creería algo tan obvio? -dijo Snape riendo y dando media vuelta.

                -Sí profesor… es obvio… -contestó Draco mirando a Hermione que estaba con la cara encendida.

                -Ah… pero esto no va a quedarse así… -dijo el profesor volteando para mirar con un repentino odio en sus ojos negros -no van a librarse de un castigo… mi silencio no les saldrá gratis… ¡ah!, Granger, abróchese la blusa y acomode su ropa interior, no quiero más espectáculos -el profesor Snape se marchó riendo a carcajadas, mientras Hermione obedecía.

                -Estoy seguro de que mi mentira funcionará a la perfección… no creo que el castigo sea muy severo, además vienen los exámenes finales…

                -¡¡¡Quieres callarte!!! ¡¡¡¡Cómo pudiste ser capaz de hacerme algo así!!!! -gritó Hermione encolerizada. Pero Draco Malfoy pareció no escucharla.

                -… y no creo que le guste que me vaya mal, soy su alumno preferido y eso no le conviene, aunque no estoy seguro si contigo hará lo mismo…

                -¡¡¡¡No te hagas el que no escucha Draco!!! Te conozco muy bien y sé perfectamente que pretendes, ¡¡¡pretendes que me enoje contigo!!! Pues bien, te felicito ¡¡¡lo lograste!!!

                -… pero si hablaras con la profesora McGonagall, podrá ayudarte a que te libres de limpiar el salón dos semanas completamente… -Draco sonreía para sí. Sabía perfectamente que su voz irónica molestaba a Hermione… pero su propósito era ese. Disimulaba muy bien la mirada que le dirigía, con la que notaba sus manos enroscadas, su cabello erizado y el fuego de ira que disparaban sus ojos.

                -¡¡¡¡Si no te callas tú, lo haré yo misma!!!! –“BINGO”, pensó Draco…

                -Eso me gustaría verlo -dijo Draco sonriendo malicioso, pues había logrado su propósito. Hermione no entendió la relación que tenía esa frase consigo misma… al menos en los primeros segundos.

                -Pues eso será muy fácil… -dijo Hermione enojada.

                -Muy bien, te espero… -dijo Draco extendiendo los brazos, como entregándose.

                Hermione se acercó segura de lo que iba a hacer. Lo tomó firmemente de la cara y le plantó un beso tremendamente agresivo. Draco disfrutó esa faceta de beso que hasta ese momento no le había descubierto. Pero Hermione reaccionó a lo que estaba haciendo y lo soltó de desprovisto.

                -Esto era lo que querías… ¡¡¡me hiciste reaccionar como una idiota, como tú en esa noche en el bosque!!! Pues te daré una nueva forma para hacer callar a una persona… -le gritó la chica furiosa. Aunque de todos modos, saboreó el beso, gustosa por su sabor especial… más especial que otros.

                -Calma Hermione… lo hice solo para que entendieras mi reacción… para que así supieras…

                Hermione tomó aire, y le propició una cachetada a Draco que lo dejó mirando para atrás.

                -¿Ves como si funciona? -le dijo antes de marcharse para almorzar.

                -Maldita ramera… -murmuró por lo bajo, Draco sobándose por el dolor.

 

-*-

 

                -¿Qué te pasa Hermione? Tienes una cara como si fueras a hacer castigada por Snape…  -comentó Ron, mirando a la chica que llevaba el entrecejo fruncido y que lo miró con asombro por su comentario- ¿Qué? ¿Es eso?

                -Si… es eso… -respondió mientras miraba con languidez su plato intacto.

                -¡¡Un nuevo castigo!! Tienes una suerte para ser castigada. Mmm… déjame adivinar,-dijo poniendo su mano en la barbilla, serio- ¿Malfoy también?

                Hermione asintió tristemente.

                -¡¡¡Lo sabía, lo sabía!!! ¿puedo saber por qué? -preguntó Ron interesado, pues dejó el tenedor a un lado y alejó el plato con decisión.

                -Bueno… -empezó a decir Hermione mientras se le encendían las mejillas-. Hace un rato, Draco y yo… estábamos afuera, conversando… y el profesor Snape llegó de desprovisto y nos castigó…

                -¡¡Por dios Hermione!! Jajaja… nadie castiga a nadie por estar “conversando”, no quieras engañarme… no soy como Harry…

                Hermione lo miró entristecida y a la vez con furia. Ron, dándose cuenta de su indiscreción, prefirió callar y cambiar de tema.

                -¿Me podrías ayudar con transformaciones? -dijo poniendo cara infantil.

                Pero Hermione ya se había puesto de pie y se disponía a marcharse.

                -Vamos Hermione, no te enfades… lo siento, no me di cuenta… tú sabes que no lo hago con la intención de hacerte sentir mal…

                -No Ron, tú no eres el culpable… solamente yo tengo la culpa… y ya llegará el día en que puedas nombrar a Harry en mi presencia… por ahora, es mejor que me vaya…

                -Sí… es mejor que te vayas… -dijo finalmente Ron.

                Hermione se dirigió nuevamente a las afueras del castillo. Necesitaba tomar aire y pensar las cosas que debía hacer más adelante. Hermione debía pensar que haría con el recuerdo vivo de Harry Potter, y el amor que decía sentir Draco Malfoy.

               

-*-

 

                -Harry… ¿qué quieres ahora? -preguntó Ron mientras se aseguraba que Hermione ya se hubiera perdido de vista.

                -Ron por favor, no me hagas sentir peor de lo que me siento… estoy tan mal Ron, necesito tu ayuda, no me evadas nuevamente… -le dijo Harry a modo de suplica mientras se sacaba los lentes.

                -Eso debiste haberlo pensado antes… antes de engañar a Hermione, antes de engañarla con mi hermana, y antes de que, antes de que… de que perdieras mi confianza…

                A Harry, una lágrima se le deslizó por la mejilla lentamente, hasta llegar a la comisura de sus labios. Todos se habían dado cuenta de la escena tan dramática, y las mujeres ya comenzaban a mirar con odio a Ron. Así que no tuvo más remedio que aceptar.

                -Está bien Harry… hablaré contigo… -le dijo tratando de parecer amable dándole unos golpecitos en el hombro.

                -¡¡Gracias ron, tú sí que eres un verdadero amigo!! -le dijo tomándole del brazo y obligándolo a un abrazo.

                -¡¡Bravo, bravo, bravo ron, así es un amigo!! -gritaron varios de la mesa y aplaudían todos sin excepción alguna.

                -¡¡¡Siempre haces lo mismo!! -reclamó Ron enojado mientras buscaba a Errol con la vista.

                -Algo tenía que hacer para que me tomaras en cuenta, y si debía hacerlo usando mi fama y unas cuantas lágrimas, perfecto… -contestó Harry, mientras Hedwig le daba algunos picotazos en la mano.

                -Pues bien, te escucho… ¿qué quieres decirme?

                -Bueno… no sé si todavía amo a Hermione… creo que sí, pero de todas formas sé que siento algo por Ginny… aunque no es amor, y por Hermione sí es amor, aunque tampoco estoy seguro de eso, porque…

                -¡¡¡Alto, alto, ALTO!!! -gritó Ron algo irritado-. Mi opinión mi querido “fiel”, es que escuches tu corazón. Eso es todo, él te dirá a quién extrañas más… -le dijo dejando volar a Errol, y levantándose de la mesa. Pero Harry lo detuvo.

                -Pero… tengo la sensación de que no estás siendo completamente sincero… mírame a los ojos Ron.

                Ron se detuvo a medio levantarse, pero terminó por hacerlo y dio media vuelta.

                -¿Sabes algo Harry? ¡¡No, no estoy siendo sincero!! Me llena de cólera escucharte dudar ahora, ahora, y no cuando me pedías de rodillas que no me enfadara contigo por amar a Hermione y abandonar a mi hermana, ¡¡¡cuando me pedías de rodillas de que no me enojara cuando me quitaste la oportunidad de amar a Hermione!!! Me das una rabia, ¡¡¡debí decirte que no te acercaras a Hermione!!! ¡¡¡Debía de haberme atrevido a conquistarla!!! Pero tú me convenciste de que ella no me amaba, y de que nunca lo haría, ¡¡tú cuando me contabas como te miraba, cuando me mostrabas las cartas de amor que ella te enviaba!!! ¡¡¡Te has llevado todo Harry Potter!!! ¡¡¡Y yo te dejado hacerlo!!!  Todo, ¡¡¡absolutamente todo!!!

                Ron se había puesto colorado y luchaba por controlar su respiración agitada. Harry lo miró con los ojos abiertos y continuó mudo durante un largo momento… mientras pensaba como habían pasado las cosas y se daba cuenta del daño inconsciente que le había hecho a su mejor amigo, a Ron.

 

-*-

 

Hermione miraba el cielo ya bastante oscuro con melancolía, pero aún así, con recelo. No entendía que le estaba pasando. Hace solo unos meses se sentía la mujer más feliz del mundo por tener a Harry Potter como novio… y ahora, se sentía igual de feliz, pero por no tenerlo. Miró su reloj… la fecha marcaba claramente 17… ¡¡¡17!!!, si todo hubiera salido perfectamente, ella hoy, habría estado cumpliendo exactamente 6 meses con Harry Potter, medio año…

                Pero se debía resignar a que su futuro, su destino ya estaba trazado, y lo estaba junto a Draco Malfoy. Era algo realmente increíble que Draco hubiera resultado su verdadera pasión, su verdadero amor, y que más encima, como si no fuera suficiente, le debía la vida…

                Comenzó a llorar profundamente. Con ese dolor que es inconsolable, ese dolor que nadie entiende y a nadie parece importarle. Recordó a Ginny, a su mejor amiga… cuando aún lo era. Tenía en su mente aún ese momento en que ella llegó tan contenta diciendo que Harry le había pedido ser su novia… y recordaba también como ella le deseó la muerte en ese preciso instante… en que se propuso separarlos para siempre… pues Harry Potter debía ser para ella, solo para ella.

                -Hermione… el profesor Snape te llama a su oficina… -dijo una voz trémula.

                La chica no pudo reconocerla de inmediato. Pero en cuanto volteó, pudo ver una cabellera negra desordenada, mirando hacia abajo. Se secó las lágrimas para no estar siendo engañada… justo en ese momento el chico levantó la mirada y avanzó unos pasos, provocando que la luz de la luna le iluminara el rostro; le clavó una mirada verde esmeralda, haciendo que Hermione se sobresaltara y que su corazón se le detuviera un instante.

                -Harry… eres tu Harry… Harry Potter… que sorpresa… que sorpresa más pendenciera…

                Harry se limitó a asentir levemente, antes de acercarse.

AUTHOR: Mapache

POSTED BY: Charles Ryder on Le Blogué