9.- Todo Por Amor

17 08 2009

Qué onda Bloguérs! Bueno, ahora sí que la carga se le hizo a Ryder, pues entre la faculty, el inglés, la tarea, el proyecto, los libros, la chica, gli amici, el cine, la musique, y la historia, circo, maroma y teatro, apenas me ha dado tiempo de postear aquí, pero como siempre, a darle. (Y les aviso, que éste chapter sí que está medio largo).

Quiero mencionar sinceramente, la gran acogida que tuvo el dramático y escandaloso fan-fic de Harry Potter que ando publicando por aquí (aclaración, no es mío, es de una cava de Chile), y que ha llamado la atención de varios de ustedes, aunque lo que más sorprende es el modo en como llegan a él (“Harry Potter agarrándole las chichis a Hermione” WTF!!!). Y como lo prometido es deuda, este noveno capítulo, sí que está calenturiento y les aseguro que más de la mitad de ustedes dirán: “Oh FUCK!” aunque si bien no está tan descriptivo… dejo todo a su imaginación. Y arranca el nueve! No se pierdan!

Hermione for Yule Ball

Draco seguía avanzando con velocidad. Ella se quedó paralizada, sin poder ver nada. La lámpara se había quebrado completamente, y apenas se podía ver un poco el mapa del merodeador. Su mente daba botes. ¿Tendría que entregarse a Draco? ¿Con amor? Eso era algo imposible, ella estaba pasmada, sorprendida ante lo que acababa de leer. Draco lo había hecho sólo para adivinar si ella seguía amando a Harry y los resultados dijeron que “No”, que ya no lo amaba. ¡Cómo podía ser esa tremenda calamidad cierta! Hermione pensaba en Harry, en cómo reaccionaría ante su desamor tan repentino, ante su infidelidad tan asquerosamente sucia, repugnante. Sentía que el corazón se le iba a detener de un momento a otro, y se tuvo que sostener de las estanterías polvosas para no caer al piso. Un mareo mucho más fuerte que el anterior la había entorpecido.

 

-*-

 

Draco avanzaba por el castillo a pasos rápidos, pues presentía que Hermione intentaría ir a la Sección Prohibida de la biblioteca. Con lo que había dicho Snape, era seguro que ella había sospechado de sus intenciones, de esas intenciones que se habían hecho realidad al atravesar la navaja,  a través del labio de la jovencita.

                Sin preocuparse de que alguien lo viera, en medio de la noche, a medio vestir, siguió corriendo con fuerza. La puerta de la biblioteca estaba abierta. Hermione ya había llegado, podía percibir incluso su olor.

 

-*-

 

Hermione miró de nuevo el mapa, asustada, con una mano sosteniéndose el pecho. Draco ya estaba a su lado.

                -Sabía que estarías aquí -dijo la voz de Draco algo temerosa. La luz lo alumbraba bastante, se veía con un bóxer, y sin playera, en bata de dormir, con el pelo desordenado, como si se hubiera despertado de improviso.

                Hermione no le respondió palabra alguna, guardó silencio. Sólo el sonido de su respiración atacaba la tranquilidad del lugar. Draco se agachó y pudo constatar de que Hermione había leído el mismo libro que él había usado para el hechizo. Pudo ver como sus páginas estaban empapadas de un color rojo sangre.

                -¿Te sientes bien? -Draco se acercó. Alumbró con la luz el rostro de la chica. Sus ojos estaban desorbitados y estaba muy pálida.

                -Voy a morir… -pronunció Hermione en tono de afirmación.

                -No, no morirás… eso nunca lo permitiría -dijo Draco tratando de tocar las mejillas heladas de la chica. Hermione no lo miró, parecía que no se había dado cuenta de la caricia. Draco retiró la mano perplejo.

                -¿Y qué harás para impedirlo? Tú no puedes hacer nada…

                -Te equivocas.

                -Draco -dijo la chica poniéndose de pie, y Draco la imitó -una cosa es que seas mi verdadera pasión… pero tú no me amas… tú… no eres mi verdadero amor.

                -¿Cómo sabes eso? -dijo Draco enojado, sosteniéndole con fuerza el brazo; percatándose de la ropa tan ligera que llevaba la chica.

                -¡No se necesita ser un genio para saberlo! -le gritó enfurecida.

                -¡Te sigues equivocando! -vociferó Draco, agarrándole con fuerza para que no se zafara de estar pegada al cuerpo del chico.

                -¡¡¡Estás loco!!! ¡Mi verdadera pasión no me ama y por eso moriré! ¡¡Esa es mi realidad!!

                -¡Cállate!

                -No lo haré, no soy cualquier cosa para que me grites de esa forma, pues te informo que yo no soy como una de tus amigas a las… ¡¡ah!!

                Draco le había arrancado la venda de los labios, manchándose él también el pecho pálido por un vivo color rojo.

                -Te demostraré, te lo demostraré -le dijo acercando sus labios hacia los de ella.

                Solo los rozó, al igual que en aquella vez… en unos segundos solamente, pero suficientes como para que Hermione se sintiera amada de nuevo. Cerró los ojos, una fuerza la dominaba cada vez que estaba con aquel chico. Finalmente Draco se separó de ella, abrió los ojos y sonrío gustoso ante el resultado. Hermione, temblando, se tocó el labio… éste había dejado de sangrar.

                -Entonces… tú me… -dijo Hermione guiándose por lo que acababa de leer en el libro que estaba junto a sus pies.

                -Shhh… -le calló Draco, poniendo un dedo en sus labios carnosos.

Hermione estaba enteramente sorprendida. Cantidad de preguntas le nublaban la cabeza, impidiéndole ser cuerda, justo ahora que lo necesitaba.

                Draco no sabía qué decir. Hermione ya se había dado cuenta, sin ser necesaria una afirmación o una declaración con todas sus letras por parte de él… no sabía si saltar de la alegría o de gritar de la furia. Se sentía estupefacto… con algo que le oprimía el corazón. Sus manos, sin saber él cómo, estaban en la cintura desnuda de la chica, y a la vez, las manos de esta, se afirmaban de un desmayo en su pecho también desnudo.

                -Si me amas… hazlo -dijo Hermione en un susurro, con los ojos penosos.

                -Todo por amor Granger… todo por amor… -le dijo Draco a Hermione, con una voz conmovida, mientras le apretaba con mayor fuerza su cintura.

                La besó… nuevamente, haciéndola volar por las alturas, sin dejarle tener miedo. Hermione le correspondió totalmente, acariciando todo su caliente cuerpo… Draco cumplía su parte, tocando, palpando, desabrochando cualquier impedimento de ropa, para así poder sentir la suave piel de ella… de ella, solo de ella.

                Fueron cayendo lentamente en el suelo, entre los sonidos de los latidos acelerados de sus corazones y de sus respiraciones. Los gemidos sonaban estruendosos en la Sección Prohibida de la biblioteca, que desde ahora sería aún más prohibida. Draco pasó sus labios por todo el delicioso cuerpo de Hermione, sin detenerse, mientras la chica hacia lo mismo con él.

                Ambos se sintieron únicos, sólidos y solemnemente amados. Hermione comenzó a llorar, al igual que Draco… cada caricia, cada palabra libidinosa susurrada al oído con suavidad, les provocaba una lágrima, una lágrima de sangre, de sangre que rápidamente se secaba, al estar en contacto con su piel enardecida de pasión, esa piel caliente, caliente por estar siendo entregada con voluntad, con deseo, con amor. Esa sangre se evaporaba como por arte de magia, se desvanecía ante los ojos de los chicos algo asustados.

                Una vez Draco dentro de Hermione, ella soltó un grito, un gemido de dolor fuerte pero placentero a su vez y con ello una nube de color rojo comenzó a flotar por encima de sus cuerpos desnudos que se movían sincronizados y latentes. Hermione no tuvo más que entregarse completamente, sin pensar en Harry ni en nadie más que Draco, que en Draco Malfoy. Draco la complació, al igual que en aquella noche de la cabaña… en esas veinticuatro horas de locura y pasión, de peleas y de gritos, de insultos.

                Había una gran diferencia con aquella noche… esta vez no se encontraban en una cama, ni tampoco lo estaban haciendo por despecho o por diversión. Ambos sabían que desde esa noche, no podrían separarse jamás… no podrían negarse ese amor desenfrenado que los había obligado a hacer lo que estaban haciendo, destruyéndolo todo a su paso.

                Draco le estaba salvando la vida. Si él no hubiera llegado esa noche, ella al amanecer estaría muerta, muerta sin remedio alguno.              Pero ellos no pensaban en eso… solo se divertían reían y lloraban por la hermosa sensación de que el ser amado este besándote, tocándote… desagarrando todo lo sucio que se le cruzaba en su camino. Draco siguió adentro de Hermione hasta el clímax, en el que la chica dio un grito de extremo placer, mientras el chico hacía lo propio. Hermione, simplemente no podía pensar en nada más. Se había entregado a Draco completamente. Así desapareció Harry Potter de su mente y de su corazón.

 

-*-

 

                Hermione volteó, desembarazándose de los brazos de Draco, para así poder ver el mapa. Se sobresaltó asustada, pues los nombres de Filch y de la señora Norris se acercaban hacia la biblioteca, y parecían hacerlo con rapidez. Aún extasiada y algo distraída, dijo:

                -Draco… tenemos que irnos -lo miró sonriendo mientras se paraba y cubría su cuerpo desnudo con su pijama.

                -Entiendo –el chico se puso de pie y comenzó a vestirse, muy veloz, aunque en realidad, era poco lo que tenía que ponerse.

                -Acércate, hay que cubrirse con esto –dijo, ofreciéndole a él la capa invisible.

                -Parece que no se te escapa nada -comentó Draco gustoso, cubriéndola con su brazo, mientras sujetaba la luz con la otra.

                -Sí… bien, vámonos ya.

                Comenzaron a caminar, apurados. Hermione consultó el mapa y sus perseguidores estaban ya en la entrada de la biblioteca.

                -¿Ves algo? -preguntó Filch a la gata que se acercaba peligrosa hacia los chicos. La gata le contestó con un maullido. Hermione, como ya tenía experiencia, guió a Draco para así escabullirse muy fácilmente de Filch y de la señora Norris.

                -¡Qué extraño, creí escuchar ruidos! -fue lo último que lograron escuchar por parte del velador, con tono molesto. Los chicos siguieron avanzando, a paso pausado.

                -¿A dónde vamos? -preguntó Draco.

                -Creo que es mejor que te deje en tu sala común, así yo regreso más tranquila… y devuelvo todo esto a su lugar original -respondió la chica observando de nuevo el mapa, cerciorándose de que nadie más se le cruzara en el camino.

                -Suena lógico… es por acá -indicó Draco.

                La noche estaba fría, pero ninguno de los dos, (que carecían de ropa abrigada) se preocupó demasiado por el asunto. Siguieron avanzando, en silencio, en un momento como aquél, en el que acababan de darse cuenta de sus reales sentimientos, en que estaban seguros de su amor, las palabras no harían más que estorbar.

                -Ya llegamos -informó Draco cuando se encontraban frente a unas puertas que Hermione reconocía por la descripción de Harry y Ron en segundo año.

                -Bien… adiós -Hermione lo descubrió de la capa y se dispuso a marcharse -Draco, ¿por qué lo hiciste?-preguntó volteando.

                -Todo por amor Granger, todo por amor… -contestó Draco, sonriendo con su típica sonrisa de triunfador.

                -Todo por amor Malfoy, todo por amor… -afirmó Hermione sonriendo pensativa.

                -¡Hermione! -llamó Draco antes de que ella se fuera.

                -¿Sí? –preguntó.

                -¿A dónde iremos a parar con todo esto?

                -Buena pregunta… cincuenta puntos para Slytherin -dijo volteando e imitando graciosamente al profesor de Pociones cuando encontraba alguna excusa para favorecer a su casa. Diciendo esto se marchó hacia su sala común, para dormir… lo necesitaba… de verdad que lo necesitaba.

 

-*-

 

Draco se acostó cansado, con la respiración aún agitada y lleno de sudor. Abrió el cajón de su mesita de noche y sacó unos pedazos de pergamino. En ellos, estaba la copia exacta del hechizo, hecha con sus propias manos que le había practicado a Hermione. Metió los pergaminos en un sobre. Lo selló cuidadosamente, para que nadie lo pudiera abrir, después de un gran esfuerzo; tomó una pluma, tinta y escribió en la parte delantera del sobre el nombre del destinatario:

 

“HARRY POTTER”

 

Draco se levantó primero que todo el mundo en su sala común. Tenía prisa. Necesitaba llegar al gran comedor lo antes posible. Se metió a la ducha y se bañó acelerado. No se preocupó demasiado de peinarse o arreglar bien su corbata. Solo por costumbre (por las órdenes de su padre, más bien) se echó un poco de perfume.

                Cuando ya tuvo todo listo, abrió el cajón de su mesita de noche, donde descansaba apacible el sobre que contenía la información del hechizo. Lo metió en el bolsillo de su túnica, sin dudar ni un instante en no cumplir con lo que tenía planeado. Salió de su sala común y avanzó a grandes zancadas rumbo al Gran Comedor, pero no a su mesa, sino a la de Gryffindor.

 

-*-

 

Harry se despertó temprano y se vistió con una rapidez que era extraña en él, pues no tenía nada importante que hacer, sin embargo, algo le hizo apresurarse de una manera loca. Ron despertó confundido.

                -¿Qué haces Harry? -preguntó rascándose los ojos somnoliento.

                -Tengo que llegar al Gran Comedor -dijo Harry, poniéndose el último calcetín que le faltaba.

                -¿Tienes hambre? -dijo Ron, vistiéndose también apresurado.

                -Eh… sí, eso es, hambre… ¿me acompañas? –preguntó Harry, buscando su túnica, mientras fruncía el entrecejo tratando de convencerse de lo que acababa de decir.

                -¡Claro! El desayuno no puede esperar… -dijo Ron riendo, pero algo desconfiado ante el apuro tan inusual de Harry. Él no acostumbraba a despertar tan temprano, ni menos para tomar desayuno. Finalmente llegaron al Gran Comedor, donde se sentaron a esperar su desayuno. Harry se mordía las uñas y su rostro brillaba de sudor.

 

-*-

 

Draco divisó a la distancia a Potter y a Weasley. Apretó los puños y se dirigió a paso seguro hacia los chicos. Adoptó la mirada más severa que encontró, tomó el sobre, lo extendió hacia

Harry, y sonrió malicioso.

                -¿Qué quieres tú Malfoy? -preguntó Ron poniéndose de pie. Harry lo detuvo sosteniéndole el brazo con fuerza.

                -¿Es para mí? –preguntó Harry, parándose y observando el sobre con recelo.

                -Sí, Potter, es todo tuyo –respondió Malfoy, sonriendo y extendiendo aún más la mano para que quedara claro que era lo que le ofrecía.

                -¡De una vez te digo que no estoy para tus sucias bromas! -gritó Harry tomando el sobre con rabia y energía.

                -¿Recuerdas lo qué te dije una vez que me preguntaste sobre las infidelidades de tu noviecita?

                -Sí, me dijiste que todo a su tiempo -dijo Harry tratando de entender que estaba queriendo decir.

                -Bien, creo que ya se cumplió el tiempo que debía cumplirse… léelo y después te cuento con detalles -dijo Malfoy sonriendo de nuevo y volteando para marcharse del frente de Potter y Weasley.

 

-*-

 

Hermione bajó desesperada a tomar su desayuno, corriendo veloz por todo el castillo. Se sorprendió en la entrada al Gran Comedor, pues parecía que Draco venía como si recién hubiera estado en la mesa de Gryffindor.

                Draco al verla, se sobresaltó. Trató de disimularlo, y lo logró sin levantar sospecha por parte de Hermione.

                -¡Ábrelo ya! -apuró Ron desesperado, a Harry.

                Harry lo miró asustado, con las manos temblorosas rompió el sello de cera que cerraba el sobre.          

                Al pasar ella por su lado, rozándole el hombro, Draco se acercó más para que pudiera escuchar unos susurros.

                -Todo por amor Granger… no lo olvides…

                Hermione no tuvo tiempo de contestar, pues el chico rubio se alejó casi corriendo de su lado. Aún sin comprender el significado de las palabras de Draco, llegó a su mesa y se sentó junto a Harry y enfrente de Ron.

                -¿Qué es eso? -preguntó Hermione calmada mirando los pergaminos que Harry sostenía en sus manos, mientras tomaba un tenedor para comer su fruta, ya servida.

                -“Hechizo de Pasión Hasta la Muerte”-leyó Harry en voz alta.

                Hermione botó el tenedor al suelo ante la súbita impresión.

FUENTE: http://www.fanfiction.net/s/1056487/1/24_HORAS

AUTOR(A): MAPACHE

POSTED BY: Charles Ryder, on Le Blogué.

Anuncios

Acciones

Information

4 responses

17 08 2009
heichman

CAMINANDO POR LA CALLE
Sujeto A: Oye tu eres H ¿no? de los que escribe en ese super Le Blogué
H: Si yo soy, Hola extraño desconocido ¿cómo estas?
Sujeto A: ESTOY DE POCA MADRE AHORA QUE TE CONOZCO, EL BLOG ESTA BIEN CHINGÓN ME ENCANTA, AMO AL AMIGO GAY…. PERO
H: Qué pasa? dime extraño desconocido
Sujeto A: Estamos hartos de que MOTAGAY publique Harry “Mis Huevos” Potter en el blog y sus pinches historias wannabe porno
H: Yo tambien, pero es Motaman
(se abre la tierra y sale el DAEMONIO (Original Creation of MACHO cABRÍO)
DAEMONIO: Si PINCHE MOTAGAY TE VOY A MEAR SI VUELVES A ESCRIBIR UN CAPITULO DE ESTO, O CUALQUIER COSA QUE SE LE PAREZCA
(El amigo gay sodomizado atras del Daemonio)
AG: Si pinche Motagay ya me tienes hasta los huevos con tus putos post estos, ponte a hacer cosas de calidad como el de Adán y Eva.

17 08 2009
El Amigo Gay

Jajajaja que tal el pinche mensaje subliminal de este pinche comentario.

17 08 2009
El Amigo Gay

Por cierto Motaman: ‘Qué onda Bloguérs! Bueno, ahora sí que la carga se le hizo a Ryder, pues entre la faculty, el inglés, la tarea, el proyecto, los libros, la chica, el cine, la musique, y la historia, circo, maroma y teatro…’ ¿Y donde quedaron los amigos pendejo? Vete a la verga eh wey. Pinche mal amigo de cagada.

17 08 2009
Charles Ryder

Jajajajajajajajajajajajajajajajajaja pues no nos hemos visto genio. Cuando lo hayamos hecho, entonces sha cambia la cosa y se agrega la nota

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: